¿Quién es Francisca Hornig?
¿Quién es Francisca Hornig?
Definirse a uno mismo nunca es sencillo. Tal vez tú, que estás leyendo esto, coincidas conmigo:
no somos una sola cosa, no cabemos en una única etiqueta. La identidad no es una casilla fija, es una construcción dinámica, y en muchos sentidos, depende también de cómo nos perciben los demás. No puedo decirte con absoluta certeza quién soy al 100%, porque eso cambia, evoluciona, se transforma con el tiempo. Pero sí puedo contarte qué me apasiona, cuál ha sido mi camino y por qué soy la persona que está escribiendo estas líneas hoy. Porque si hay algo que tengo claro, es que vivimos en constante movimiento: aprendemos, nos caemos, crecemos.
Y eso nos define más que cualquier título. Entonces ¿qué me define a mí?
Diría que cuatro pilares sostienen mi identidad: Pasión, educación, valores y experiencias de vida.
Pasión: la música como punto de partida
Desde que tengo memoria, la música ha sido mi motor. A los 7 años descubrí el sonido de un piano de cola y supe que algo en mí había cambiado para siempre. Desde ahí, no paré. Empecé con el canto, seguí con el piano, luego el violín, y más tarde, el violoncello. Esa búsqueda por aprender no era solo técnica, era emocional. Pero durante mucho tiempo, mi rol en la música fue más bien de aprendiz o profesora, no me sentía artista aún. Todo cambió hace tres años, cuando descubrí el mundo de la música digital y comencé mi camino como DJ. Invertí en mi primera controladora (una DDJ-400) sin imaginar que terminaría tocando con CDJ-3000 o mixers como los Nexus. No me limité a un solo género, porque en la diversidad está el poder de elegir con libertad lo que realmente te mueve.
Conectar con el público fue el verdadero logro. Agradezco de corazón a marcas como Brik, Caterpillar y Mall Plaza, que apostaron por mi talento y me dieron espacio para crecer.
Educación: una ruta alternativa
Mi camino educativo no ha sido tradicional, y eso es justamente lo que le da valor. Me eduqué en casa durante mi infancia, lo que me permitió desarrollar una conexión profunda con mi familia, explorar la música a fondo y vivir una infancia libre, rica en experiencias. Ya de adulta, decidí estudiar terapias complementarias con mención en PNL y Terapia Breve.
Entender el cuerpo, el lenguaje no verbal y la somatización me abrió puertas que, para muchos, no parecen conectadas con lo que hago hoy. Pero yo creo que sí lo están: me enseñaron a escuchar, observar y conectar. Y eso fue lo que me llevó a mi segunda carrera :Publicidad, en Buenos Aires. Una forma de unir mis pasiones: la música, la comunicación, lo audiovisual y el arte. Hoy trabajo con marcas para crear mensajes honestos, claros y con propósito. Comunicación que no solo vende, sino que conecta.
Valores: lo que me sostiene
Creo en la honestidad, el equilibrio y la valentía. En atreverse a hacer las cosas distinto. En cambiar las reglas si es necesario. Porque para eso estamos acá, ¿no? Para vivir con autenticidad y dejar una huella.
Experiencias: el alma de todo
Durante mucho tiempo intenté separar mi “yo profesional” de mi “yo personal”. Pero entendí que esa división es falsa. Lo que hemos vivido nos forma, nos atraviesa. Ser artista no me hace menos profesional. Disfrutar una noche con amigos no me hace irresponsable. Y ningún trabajo vale la pena si no tiene detrás una historia, un motivo, una pasión.
Por eso decidí ser una sola. En redes, en mi agencia, en el escenario, en reuniones o en el estudio. Soy todo eso al mismo tiempo. Y eso no me resta, me multiplica.
Entonces… ¿quién soy?
Soy Francisca Hornig. Multiinstrumentista. Terapeuta. Publicista en formación. Creadora de contenido cuando el término aún no era tendencia. Una mujer que estudió en casa cuando no era común. Que eligió estudiar terapias para entenderse a sí misma y al mundo. Que hoy trabaja la comunicación como herramienta de cambio. Pero también soy hermana, hija, pareja, amiga. Soy todas mis pasiones, todas mis decisiones, todas mis caídas y todas mis ganas de seguir.
Ahora que llegaste hasta aquí, te devuelvo la pregunta:
¿Cómo me defines tú?
Solo espero que tu respuesta no esté tan lejos de la verdad:
Una persona humana. Con historia. Con conocimientos. Con sueños. Igual que tú.
Con cariño, Francisca Hornig
PD:La clave del cambio no es rigidez disfrazada de estructura, ni impulso sin dirección.
Es el equilibrio de todas tus partes, sin obligarte a que una tenga que estar por encima de las demás.
Definirse a uno mismo nunca es sencillo. Tal vez tú, que estás leyendo esto, coincidas conmigo:
no somos una sola cosa, no cabemos en una única etiqueta. La identidad no es una casilla fija, es una construcción dinámica, y en muchos sentidos, depende también de cómo nos perciben los demás. No puedo decirte con absoluta certeza quién soy al 100%, porque eso cambia, evoluciona, se transforma con el tiempo. Pero sí puedo contarte qué me apasiona, cuál ha sido mi camino y por qué soy la persona que está escribiendo estas líneas hoy. Porque si hay algo que tengo claro, es que vivimos en constante movimiento: aprendemos, nos caemos, crecemos.
Y eso nos define más que cualquier título. Entonces ¿qué me define a mí?
Diría que cuatro pilares sostienen mi identidad: Pasión, educación, valores y experiencias de vida.
Pasión: la música como punto de partida
Desde que tengo memoria, la música ha sido mi motor. A los 7 años descubrí el sonido de un piano de cola y supe que algo en mí había cambiado para siempre. Desde ahí, no paré. Empecé con el canto, seguí con el piano, luego el violín, y más tarde, el violoncello. Esa búsqueda por aprender no era solo técnica, era emocional. Pero durante mucho tiempo, mi rol en la música fue más bien de aprendiz o profesora, no me sentía artista aún. Todo cambió hace tres años, cuando descubrí el mundo de la música digital y comencé mi camino como DJ. Invertí en mi primera controladora (una DDJ-400) sin imaginar que terminaría tocando con CDJ-3000 o mixers como los Nexus. No me limité a un solo género, porque en la diversidad está el poder de elegir con libertad lo que realmente te mueve.
Conectar con el público fue el verdadero logro. Agradezco de corazón a marcas como Brik, Caterpillar y Mall Plaza, que apostaron por mi talento y me dieron espacio para crecer.
Educación: una ruta alternativa
Mi camino educativo no ha sido tradicional, y eso es justamente lo que le da valor. Me eduqué en casa durante mi infancia, lo que me permitió desarrollar una conexión profunda con mi familia, explorar la música a fondo y vivir una infancia libre, rica en experiencias. Ya de adulta, decidí estudiar terapias complementarias con mención en PNL y Terapia Breve.
Entender el cuerpo, el lenguaje no verbal y la somatización me abrió puertas que, para muchos, no parecen conectadas con lo que hago hoy. Pero yo creo que sí lo están: me enseñaron a escuchar, observar y conectar. Y eso fue lo que me llevó a mi segunda carrera :Publicidad, en Buenos Aires. Una forma de unir mis pasiones: la música, la comunicación, lo audiovisual y el arte. Hoy trabajo con marcas para crear mensajes honestos, claros y con propósito. Comunicación que no solo vende, sino que conecta.
Valores: lo que me sostiene
Creo en la honestidad, el equilibrio y la valentía. En atreverse a hacer las cosas distinto. En cambiar las reglas si es necesario. Porque para eso estamos acá, ¿no? Para vivir con autenticidad y dejar una huella.
Experiencias: el alma de todo
Durante mucho tiempo intenté separar mi “yo profesional” de mi “yo personal”. Pero entendí que esa división es falsa. Lo que hemos vivido nos forma, nos atraviesa. Ser artista no me hace menos profesional. Disfrutar una noche con amigos no me hace irresponsable. Y ningún trabajo vale la pena si no tiene detrás una historia, un motivo, una pasión.
Por eso decidí ser una sola. En redes, en mi agencia, en el escenario, en reuniones o en el estudio. Soy todo eso al mismo tiempo. Y eso no me resta, me multiplica.
Entonces… ¿quién soy?
Soy Francisca Hornig. Multiinstrumentista. Terapeuta. Publicista en formación. Creadora de contenido cuando el término aún no era tendencia. Una mujer que estudió en casa cuando no era común. Que eligió estudiar terapias para entenderse a sí misma y al mundo. Que hoy trabaja la comunicación como herramienta de cambio. Pero también soy hermana, hija, pareja, amiga. Soy todas mis pasiones, todas mis decisiones, todas mis caídas y todas mis ganas de seguir.
Ahora que llegaste hasta aquí, te devuelvo la pregunta:
¿Cómo me defines tú?
Solo espero que tu respuesta no esté tan lejos de la verdad:
Una persona humana. Con historia. Con conocimientos. Con sueños. Igual que tú.
Con cariño, Francisca Hornig
PD:La clave del cambio no es rigidez disfrazada de estructura, ni impulso sin dirección.
Es el equilibrio de todas tus partes, sin obligarte a que una tenga que estar por encima de las demás.
Gracias por leerme
¿Quién es Francisca Hornig?
¿Quién es Francisca Hornig?
Definirse a uno mismo nunca es sencillo. Tal vez tú, que estás leyendo esto, coincidas conmigo:
no somos una sola cosa, no cabemos en una única etiqueta. La identidad no es una casilla fija, es una construcción dinámica, y en muchos sentidos, depende también de cómo nos perciben los demás. No puedo decirte con absoluta certeza quién soy al 100%, porque eso cambia, evoluciona, se transforma con el tiempo. Pero sí puedo contarte qué me apasiona, cuál ha sido mi camino y por qué soy la persona que está escribiendo estas líneas hoy. Porque si hay algo que tengo claro, es que vivimos en constante movimiento: aprendemos, nos caemos, crecemos.
Y eso nos define más que cualquier título. Entonces ¿qué me define a mí?
Diría que cuatro pilares sostienen mi identidad: Pasión, educación, valores y experiencias de vida.
Pasión: la música como punto de partida
Desde que tengo memoria, la música ha sido mi motor. A los 7 años descubrí el sonido de un piano de cola y supe que algo en mí había cambiado para siempre. Desde ahí, no paré. Empecé con el canto, seguí con el piano, luego el violín, y más tarde, el violoncello. Esa búsqueda por aprender no era solo técnica, era emocional. Pero durante mucho tiempo, mi rol en la música fue más bien de aprendiz o profesora, no me sentía artista aún. Todo cambió hace tres años, cuando descubrí el mundo de la música digital y comencé mi camino como DJ. Invertí en mi primera controladora (una DDJ-400) sin imaginar que terminaría tocando con CDJ-3000 o mixers como los Nexus. No me limité a un solo género, porque en la diversidad está el poder de elegir con libertad lo que realmente te mueve.
Conectar con el público fue el verdadero logro. Agradezco de corazón a marcas como Brik, Caterpillar y Mall Plaza, que apostaron por mi talento y me dieron espacio para crecer.
Educación: una ruta alternativa
Mi camino educativo no ha sido tradicional, y eso es justamente lo que le da valor. Me eduqué en casa durante mi infancia, lo que me permitió desarrollar una conexión profunda con mi familia, explorar la música a fondo y vivir una infancia libre, rica en experiencias. Ya de adulta, decidí estudiar terapias complementarias con mención en PNL y Terapia Breve.
Entender el cuerpo, el lenguaje no verbal y la somatización me abrió puertas que, para muchos, no parecen conectadas con lo que hago hoy. Pero yo creo que sí lo están: me enseñaron a escuchar, observar y conectar. Y eso fue lo que me llevó a mi segunda carrera :Publicidad, en Buenos Aires. Una forma de unir mis pasiones: la música, la comunicación, lo audiovisual y el arte. Hoy trabajo con marcas para crear mensajes honestos, claros y con propósito. Comunicación que no solo vende, sino que conecta.
Valores: lo que me sostiene
Creo en la honestidad, el equilibrio y la valentía. En atreverse a hacer las cosas distinto. En cambiar las reglas si es necesario. Porque para eso estamos acá, ¿no? Para vivir con autenticidad y dejar una huella.
Experiencias: el alma de todo
Durante mucho tiempo intenté separar mi “yo profesional” de mi “yo personal”. Pero entendí que esa división es falsa. Lo que hemos vivido nos forma, nos atraviesa. Ser artista no me hace menos profesional. Disfrutar una noche con amigos no me hace irresponsable. Y ningún trabajo vale la pena si no tiene detrás una historia, un motivo, una pasión.
Por eso decidí ser una sola. En redes, en mi agencia, en el escenario, en reuniones o en el estudio. Soy todo eso al mismo tiempo. Y eso no me resta, me multiplica.
Entonces… ¿quién soy?
Soy Francisca Hornig. Multiinstrumentista. Terapeuta. Publicista en formación. Creadora de contenido cuando el término aún no era tendencia. Una mujer que estudió en casa cuando no era común. Que eligió estudiar terapias para entenderse a sí misma y al mundo. Que hoy trabaja la comunicación como herramienta de cambio. Pero también soy hermana, hija, pareja, amiga. Soy todas mis pasiones, todas mis decisiones, todas mis caídas y todas mis ganas de seguir.
Ahora que llegaste hasta aquí, te devuelvo la pregunta:
¿Cómo me defines tú?
Solo espero que tu respuesta no esté tan lejos de la verdad:
Una persona humana. Con historia. Con conocimientos. Con sueños. Igual que tú.
Con cariño, Francisca Hornig
PD:La clave del cambio no es rigidez disfrazada de estructura, ni impulso sin dirección.
Es el equilibrio de todas tus partes, sin obligarte a que una tenga que estar por encima de las demás.
Definirse a uno mismo nunca es sencillo. Tal vez tú, que estás leyendo esto, coincidas conmigo:
no somos una sola cosa, no cabemos en una única etiqueta. La identidad no es una casilla fija, es una construcción dinámica, y en muchos sentidos, depende también de cómo nos perciben los demás. No puedo decirte con absoluta certeza quién soy al 100%, porque eso cambia, evoluciona, se transforma con el tiempo. Pero sí puedo contarte qué me apasiona, cuál ha sido mi camino y por qué soy la persona que está escribiendo estas líneas hoy. Porque si hay algo que tengo claro, es que vivimos en constante movimiento: aprendemos, nos caemos, crecemos.
Y eso nos define más que cualquier título. Entonces ¿qué me define a mí?
Diría que cuatro pilares sostienen mi identidad: Pasión, educación, valores y experiencias de vida.
Pasión: la música como punto de partida
Desde que tengo memoria, la música ha sido mi motor. A los 7 años descubrí el sonido de un piano de cola y supe que algo en mí había cambiado para siempre. Desde ahí, no paré. Empecé con el canto, seguí con el piano, luego el violín, y más tarde, el violoncello. Esa búsqueda por aprender no era solo técnica, era emocional. Pero durante mucho tiempo, mi rol en la música fue más bien de aprendiz o profesora, no me sentía artista aún. Todo cambió hace tres años, cuando descubrí el mundo de la música digital y comencé mi camino como DJ. Invertí en mi primera controladora (una DDJ-400) sin imaginar que terminaría tocando con CDJ-3000 o mixers como los Nexus. No me limité a un solo género, porque en la diversidad está el poder de elegir con libertad lo que realmente te mueve.
Conectar con el público fue el verdadero logro. Agradezco de corazón a marcas como Brik, Caterpillar y Mall Plaza, que apostaron por mi talento y me dieron espacio para crecer.
Educación: una ruta alternativa
Mi camino educativo no ha sido tradicional, y eso es justamente lo que le da valor. Me eduqué en casa durante mi infancia, lo que me permitió desarrollar una conexión profunda con mi familia, explorar la música a fondo y vivir una infancia libre, rica en experiencias. Ya de adulta, decidí estudiar terapias complementarias con mención en PNL y Terapia Breve.
Entender el cuerpo, el lenguaje no verbal y la somatización me abrió puertas que, para muchos, no parecen conectadas con lo que hago hoy. Pero yo creo que sí lo están: me enseñaron a escuchar, observar y conectar. Y eso fue lo que me llevó a mi segunda carrera :Publicidad, en Buenos Aires. Una forma de unir mis pasiones: la música, la comunicación, lo audiovisual y el arte. Hoy trabajo con marcas para crear mensajes honestos, claros y con propósito. Comunicación que no solo vende, sino que conecta.
Valores: lo que me sostiene
Creo en la honestidad, el equilibrio y la valentía. En atreverse a hacer las cosas distinto. En cambiar las reglas si es necesario. Porque para eso estamos acá, ¿no? Para vivir con autenticidad y dejar una huella.
Experiencias: el alma de todo
Durante mucho tiempo intenté separar mi “yo profesional” de mi “yo personal”. Pero entendí que esa división es falsa. Lo que hemos vivido nos forma, nos atraviesa. Ser artista no me hace menos profesional. Disfrutar una noche con amigos no me hace irresponsable. Y ningún trabajo vale la pena si no tiene detrás una historia, un motivo, una pasión.
Por eso decidí ser una sola. En redes, en mi agencia, en el escenario, en reuniones o en el estudio. Soy todo eso al mismo tiempo. Y eso no me resta, me multiplica.
Entonces… ¿quién soy?
Soy Francisca Hornig. Multiinstrumentista. Terapeuta. Publicista en formación. Creadora de contenido cuando el término aún no era tendencia. Una mujer que estudió en casa cuando no era común. Que eligió estudiar terapias para entenderse a sí misma y al mundo. Que hoy trabaja la comunicación como herramienta de cambio. Pero también soy hermana, hija, pareja, amiga. Soy todas mis pasiones, todas mis decisiones, todas mis caídas y todas mis ganas de seguir.
Ahora que llegaste hasta aquí, te devuelvo la pregunta:
¿Cómo me defines tú?
Solo espero que tu respuesta no esté tan lejos de la verdad:
Una persona humana. Con historia. Con conocimientos. Con sueños. Igual que tú.
Con cariño, Francisca Hornig
PD:La clave del cambio no es rigidez disfrazada de estructura, ni impulso sin dirección.
Es el equilibrio de todas tus partes, sin obligarte a que una tenga que estar por encima de las demás.
Gracias por leerme
¿Quién es Francisca Hornig?
¿Quién es Francisca Hornig?
Definirse a uno mismo nunca es sencillo. Tal vez tú, que estás leyendo esto, coincidas conmigo:
no somos una sola cosa, no cabemos en una única etiqueta. La identidad no es una casilla fija, es una construcción dinámica, y en muchos sentidos, depende también de cómo nos perciben los demás. No puedo decirte con absoluta certeza quién soy al 100%, porque eso cambia, evoluciona, se transforma con el tiempo. Pero sí puedo contarte qué me apasiona, cuál ha sido mi camino y por qué soy la persona que está escribiendo estas líneas hoy. Porque si hay algo que tengo claro, es que vivimos en constante movimiento: aprendemos, nos caemos, crecemos.
Y eso nos define más que cualquier título. Entonces ¿qué me define a mí?
Diría que cuatro pilares sostienen mi identidad: Pasión, educación, valores y experiencias de vida.
Pasión: la música como punto de partida
Desde que tengo memoria, la música ha sido mi motor. A los 7 años descubrí el sonido de un piano de cola y supe que algo en mí había cambiado para siempre. Desde ahí, no paré. Empecé con el canto, seguí con el piano, luego el violín, y más tarde, el violoncello. Esa búsqueda por aprender no era solo técnica, era emocional. Pero durante mucho tiempo, mi rol en la música fue más bien de aprendiz o profesora, no me sentía artista aún. Todo cambió hace tres años, cuando descubrí el mundo de la música digital y comencé mi camino como DJ. Invertí en mi primera controladora (una DDJ-400) sin imaginar que terminaría tocando con CDJ-3000 o mixers como los Nexus. No me limité a un solo género, porque en la diversidad está el poder de elegir con libertad lo que realmente te mueve.
Conectar con el público fue el verdadero logro. Agradezco de corazón a marcas como Brik, Caterpillar y Mall Plaza, que apostaron por mi talento y me dieron espacio para crecer.
Educación: una ruta alternativa
Mi camino educativo no ha sido tradicional, y eso es justamente lo que le da valor. Me eduqué en casa durante mi infancia, lo que me permitió desarrollar una conexión profunda con mi familia, explorar la música a fondo y vivir una infancia libre, rica en experiencias. Ya de adulta, decidí estudiar terapias complementarias con mención en PNL y Terapia Breve.
Entender el cuerpo, el lenguaje no verbal y la somatización me abrió puertas que, para muchos, no parecen conectadas con lo que hago hoy. Pero yo creo que sí lo están: me enseñaron a escuchar, observar y conectar. Y eso fue lo que me llevó a mi segunda carrera :Publicidad, en Buenos Aires. Una forma de unir mis pasiones: la música, la comunicación, lo audiovisual y el arte. Hoy trabajo con marcas para crear mensajes honestos, claros y con propósito. Comunicación que no solo vende, sino que conecta.
Valores: lo que me sostiene
Creo en la honestidad, el equilibrio y la valentía. En atreverse a hacer las cosas distinto. En cambiar las reglas si es necesario. Porque para eso estamos acá, ¿no? Para vivir con autenticidad y dejar una huella.
Experiencias: el alma de todo
Durante mucho tiempo intenté separar mi “yo profesional” de mi “yo personal”. Pero entendí que esa división es falsa. Lo que hemos vivido nos forma, nos atraviesa. Ser artista no me hace menos profesional. Disfrutar una noche con amigos no me hace irresponsable. Y ningún trabajo vale la pena si no tiene detrás una historia, un motivo, una pasión.
Por eso decidí ser una sola. En redes, en mi agencia, en el escenario, en reuniones o en el estudio. Soy todo eso al mismo tiempo. Y eso no me resta, me multiplica.
Entonces… ¿quién soy?
Soy Francisca Hornig. Multiinstrumentista. Terapeuta. Publicista en formación. Creadora de contenido cuando el término aún no era tendencia. Una mujer que estudió en casa cuando no era común. Que eligió estudiar terapias para entenderse a sí misma y al mundo. Que hoy trabaja la comunicación como herramienta de cambio. Pero también soy hermana, hija, pareja, amiga. Soy todas mis pasiones, todas mis decisiones, todas mis caídas y todas mis ganas de seguir.
Ahora que llegaste hasta aquí, te devuelvo la pregunta:
¿Cómo me defines tú?
Solo espero que tu respuesta no esté tan lejos de la verdad:
Una persona humana. Con historia. Con conocimientos. Con sueños. Igual que tú.
Con cariño, Francisca Hornig
PD:La clave del cambio no es rigidez disfrazada de estructura, ni impulso sin dirección.
Es el equilibrio de todas tus partes, sin obligarte a que una tenga que estar por encima de las demás.
Definirse a uno mismo nunca es sencillo. Tal vez tú, que estás leyendo esto, coincidas conmigo:
no somos una sola cosa, no cabemos en una única etiqueta. La identidad no es una casilla fija, es una construcción dinámica, y en muchos sentidos, depende también de cómo nos perciben los demás. No puedo decirte con absoluta certeza quién soy al 100%, porque eso cambia, evoluciona, se transforma con el tiempo. Pero sí puedo contarte qué me apasiona, cuál ha sido mi camino y por qué soy la persona que está escribiendo estas líneas hoy. Porque si hay algo que tengo claro, es que vivimos en constante movimiento: aprendemos, nos caemos, crecemos.
Y eso nos define más que cualquier título. Entonces ¿qué me define a mí?
Diría que cuatro pilares sostienen mi identidad: Pasión, educación, valores y experiencias de vida.
Pasión: la música como punto de partida
Desde que tengo memoria, la música ha sido mi motor. A los 7 años descubrí el sonido de un piano de cola y supe que algo en mí había cambiado para siempre. Desde ahí, no paré. Empecé con el canto, seguí con el piano, luego el violín, y más tarde, el violoncello. Esa búsqueda por aprender no era solo técnica, era emocional. Pero durante mucho tiempo, mi rol en la música fue más bien de aprendiz o profesora, no me sentía artista aún. Todo cambió hace tres años, cuando descubrí el mundo de la música digital y comencé mi camino como DJ. Invertí en mi primera controladora (una DDJ-400) sin imaginar que terminaría tocando con CDJ-3000 o mixers como los Nexus. No me limité a un solo género, porque en la diversidad está el poder de elegir con libertad lo que realmente te mueve.
Conectar con el público fue el verdadero logro. Agradezco de corazón a marcas como Brik, Caterpillar y Mall Plaza, que apostaron por mi talento y me dieron espacio para crecer.
Educación: una ruta alternativa
Mi camino educativo no ha sido tradicional, y eso es justamente lo que le da valor. Me eduqué en casa durante mi infancia, lo que me permitió desarrollar una conexión profunda con mi familia, explorar la música a fondo y vivir una infancia libre, rica en experiencias. Ya de adulta, decidí estudiar terapias complementarias con mención en PNL y Terapia Breve.
Entender el cuerpo, el lenguaje no verbal y la somatización me abrió puertas que, para muchos, no parecen conectadas con lo que hago hoy. Pero yo creo que sí lo están: me enseñaron a escuchar, observar y conectar. Y eso fue lo que me llevó a mi segunda carrera :Publicidad, en Buenos Aires. Una forma de unir mis pasiones: la música, la comunicación, lo audiovisual y el arte. Hoy trabajo con marcas para crear mensajes honestos, claros y con propósito. Comunicación que no solo vende, sino que conecta.
Valores: lo que me sostiene
Creo en la honestidad, el equilibrio y la valentía. En atreverse a hacer las cosas distinto. En cambiar las reglas si es necesario. Porque para eso estamos acá, ¿no? Para vivir con autenticidad y dejar una huella.
Experiencias: el alma de todo
Durante mucho tiempo intenté separar mi “yo profesional” de mi “yo personal”. Pero entendí que esa división es falsa. Lo que hemos vivido nos forma, nos atraviesa. Ser artista no me hace menos profesional. Disfrutar una noche con amigos no me hace irresponsable. Y ningún trabajo vale la pena si no tiene detrás una historia, un motivo, una pasión.
Por eso decidí ser una sola. En redes, en mi agencia, en el escenario, en reuniones o en el estudio. Soy todo eso al mismo tiempo. Y eso no me resta, me multiplica.
Entonces… ¿quién soy?
Soy Francisca Hornig. Multiinstrumentista. Terapeuta. Publicista en formación. Creadora de contenido cuando el término aún no era tendencia. Una mujer que estudió en casa cuando no era común. Que eligió estudiar terapias para entenderse a sí misma y al mundo. Que hoy trabaja la comunicación como herramienta de cambio. Pero también soy hermana, hija, pareja, amiga. Soy todas mis pasiones, todas mis decisiones, todas mis caídas y todas mis ganas de seguir.
Ahora que llegaste hasta aquí, te devuelvo la pregunta:
¿Cómo me defines tú?
Solo espero que tu respuesta no esté tan lejos de la verdad:
Una persona humana. Con historia. Con conocimientos. Con sueños. Igual que tú.
Con cariño, Francisca Hornig
PD:La clave del cambio no es rigidez disfrazada de estructura, ni impulso sin dirección.
Es el equilibrio de todas tus partes, sin obligarte a que una tenga que estar por encima de las demás.

